Historia

Elaborado con leche de vaca igual que el Bleu de Bresse, el “Bleu Créole” tiene sin embargo un sabor fuerte y agradable como el “Roquefort” picante pero untuoso, con personalidad seductora. La pasta veteada “Pâte Persillée” del “Bleu Créole” se debe a una fermentación tipo Roquefort en ambiente higiénico y la intensidad de su color varia necesariamente con la temporada.

Casi siempre los nombres de quesos azules indican su procedencia geográfica y reflejan orgullos regionales muy celados. Que pregunten a un habitante del pueblo de Gorgonzola (Italia), de Cabrales (España), de Roquefort (Francia) o de Stilton (Inglaterra) cual es el mejor queso del mundo! A veces llevan nombre de una región (Bleu de Bresse, Bleu des Causses) o de un país (Danablu). El queso azul de Deliciel hace referencia a la presencia cultural francesa en un caribe multi – étnico.

Maridaje

Los quesos veteados azules son los únicos que combinan perfectamente con los vinos blancos dulces. La extraordinaria alianza de sabores que existe entre el queso Roquefort y el vino Sauternes ha sido desde mucho tiempo reconocida por todos los catadores. Bajo el fuerte sol tropical, el “Bleu Créole” se podrá asociar también a los vinos de Loupiac, Barsac o Monbazillac, un poco mas livianos que el Sauternes pero con este mismo delicado aroma a miel que gusta mucho a las mujeres. Se puede también degustar con un vino blanco semi-seco como el Vouvray, o un gewurstraminer de Alsacia.

Las nueces y especialmente las frutas, como las peras, las manzanas verdes y las uvas constituyen excelentes compañeras del Bleu Créole. La canasta de pan deberá contener productos de textura mas densa y de sabor más duradero como el pan completo, el pan negro o el pan de seis cereales.

Recordamos la importancia de darle el corte correcto al queso en la presentación del buffet para tener porciones pequeñas. Y no podemos dejar de señalar que el mayor uso de los quesos azules es en la preparación de salsas para platos de carne y para saborizar pastas de todos tipos.